lunes, 21 de septiembre de 2020

CUARTO PERIODO: SEMANA 1 Y 2: 21 DE SEPTIEMBRE AL 09 DE OCTUBRE

 CUARTO PERIODO: SEMANA 1 Y 2: 21 DE SEPTIEMBRE AL 09 DE OCTUBRE


CUARTO PERIODO. 


HILO CONDUCTOR:
¿Cómo podemos abordar nuestras problemáticas morales contemporáneas?

TÓPICO GENERATIVO:
ÉTICA Y DILEMAS MORALES CONTEMPORÁNEOS.

META ESPECÍFICA:

El estudiante comprenderá las distintas problemáticas morales que enfrenta la sociedad actual.

TÓPICOS  ESPECÍFICOS:

  • Ética discursiva: Problemas éticos del multiculturalismo.
  • Ética de la liberación
  • Ética y Cultura: El dilema de la drogodependencia.
El mal y la violencia. 

DESEMPEÑOS:

El estudiante  se aproxima teóricamente a los dilemas morales contemporáneos.

El estudiante interpreta la ética a la luz de problemas morales reales y cercarnos a su vida cotidiana.

El estudiante asume una posición propia y crítica frente a los dilemas morales que presenta nuestra sociedad actual.

ÉTICA DISCURSIVA 




• Que clase de moral racional es la ética discursiva? ¿De qué trata? I ¿Qué normaliza moralmente la ética discursiva? Esta pregunta de~rminantees fácil de responder cuando se plantea en relación a otras teorías fundamentales de la filosofía moral normativa. ASÍ, el deontologismo trata del respeto porlas personas autónomas y normaliza moralmente obligaciones y derechos simétricos; el contractualismo estudia los beneficios derivados de la cooperación entre las personas y se encarga de normalizar desde una perspectivamoral aquellas asociaciones acordadas de una forma justa; el utilitarismo trata de las consecuencias de los actos que benefician a una gran cantidad de interesados de forma conjunta y normaliza moralmente principios de maximización imparciales; las modernas éticas de la virtud, por su parte, estudian qué tipo de carácter es el bueno y normalizan desde el punto de vista de la moral las respuestas a las preguntas que plantean qué tipo de persona es deseable ser, etc. Sin embargo, la respuesta no es tan evidente cuando se trata de la ética discursiva. No parece que esté muy claro cuál es su relación con las posiciones básicas de la ética. La ética discursiva muestra un perfil propio y aparece como primus inter pares sólo cuando se exige una ética del trato racional con diferencias radicales de opinión moral y con el conflicto intermoral, porque es capaz de fundamentar cómo se puede llegar a alcanzar un medio de conciliación (" discurso moral") si deseamos superar los límites estrechamente definidos de las opiniones morales y las posiciones éticasfundamentales. De esta forma, la ética discursiva evita cualquier Paternalismo morat en el cual las restantes posiciones fundamentales y sus respectivas opiniones morales han caído inevitablemente al confrontarse con el pluralismo moral.
¿Qué vincula a los diferentes programas de fundamentación ético-discursivos? ¿Qué es paradigmático enellos?Toda ética discursiva sebasa en el convencimiento de que un concepto de razón que es compartido por todaslas personas concapacidad de argumentacióncontemplaunamoral mínima universalista (cf Gottschalk-Mazouz 2000). ¿Cómo se puede articular el contenido y la forma de esta moral mínima? Esto depende, sobre todo, del concepto de razón que se haya tenido enconsideración. Por rrú parte, creo que el análisis pragmático de la relación entre razón y moral es convincente. Basándome en este análisis me gustaría proponer una nueva definición de la ética discursiva que va más allá de las posiciones formales 11clásicas" de Apel y Habermas.1 Este cambio de rumbo es necesario sise quiere evitar una objeción fundamental que se esgrime de diversas formas contra la ética discursiva actual. Esta objeción fundamental señala literalmente que la morat -que en los programas de fundamentación de la ética discursiva surge por arte de magia- está "incorporadaJl en el concepto de razón que este programa da porsupuesto. 2 Esto no constituiría en absoluto una objeción significativa si todas las personas que se deben tomar en serio desde el punto de vista de la moral considerasen que el concepto común de razón es inevitable y evidente. Por eso, la forma más radical de la objeción sostiene que el correspondiente concepto de razón es únicamente una construcción filosófica, con la que uno se puede identificar, aunque no lo deba hacer. La metacrítica que los éticos del discurso realizan en contra, según la cual '1 no se puede fundamentar moral algt!.na" a partir de un concepto de razón tan indudablemente inevitable y tan evidente como el de racionalidad teleológical es de dudoso valor. Pues, si bien es cierto que las concepciones racionales de la razón teleológica y prudencial no pueden sostener ninguna concepción moral determinada, eso no significa que JIdeba existir" un concepto de razón pormedio del cual se pueda apoyar una determinada concepción moral (esa moral mínima, por ejemplo, de los seres racionales, con cuya articulación comienza la ética discursiva). No obstante,sí que es posible condenar al fracaso el programa entero de la tradición que se fundalnenta en lo racional-filoral o, cuando menos, afirmar que únicamente podrá sostenerse de una forma debilitada (en aquellos casos en que se tomen como referencia las expectativas de la tradición que atribuye a la razón una voz que autoriza o desautoriza y que quiere que la voz de la moral se funda con la voz de la razón). El intento de reproducir las diversos modalidades de la razón (=la forma razonable en que se ofrezca, se prohíba o se admita actuar) directamente sobre las modalidades del deber moral (= la forma moral en que se ofrezca, se proluba o se admita actuar) no me parece ni deseable ni sostenible. (Rescatado de: http://www.bdigital.unal.edu.co/18596/1/14461-43265-1-PB.pdf ) 

COMPROMISO: 
                                                                SEMANA 1 Y 2: 21 DE SEPTIEMBRE AL 09 DE OCTUBRE

Entregable 1: Mentefacto sobre el concepto de ética discursiva.

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